Lo de la aplicación Whatsapp hace tiempo que se está convirtiendo en una locura, una locura que nos encanta porque nos permite compartir información con total inmediatez, no obstante de un tiempo a esta parte la locura está creciendo de manera descontrolada y es que ha llegado al ámbito laboral, si así es y pese a quien pese mucho me temo que ha llegado para quedarse, seguro que vosotros también tenéis vuestra anécdota.

Os cuento mi experiencia para que la valoréis.
Vaya por delante decir que Whatsapp me encanta, bueno, en general me gusta todo aquello que está bien hecho, en concreto Whatsapp creo que es una gran herramienta pero… ¿Es una buena herramienta en cualquier entorno? ¿En cualquier contexto? creo que esa es la cuestión que deberíamos plantearnos.
En una de mis últimas experiencias laborales mientras terminaba una documentación, un expediente de máquina para una de esas empresas que se reinventa continuamente (ILAMCO, seguramente deben estar orgullosos de que se les ponga en valor) llega a mis oídos una discusión entre compañeros.
La cuestión era que se había realizado el pedido de un trabajo de láser, (en maquinaria alimentaria se trabaja mucho con chapa INOX y hay que tener muy presente lo que se denomina diseño higiénico según el tipo de máquina). Como digo se había realizado un pedido de corte por láser, creando la documentación habitual en formato compatible con la máquina del proveedor para que este programase su máquina sin ningún problema, se trata de una tarea muy habitual. El problema era que se había realizado el pedido y se había recibido más material que el contemplado en fase de diseño.
Comentándolo con el responsable de realizar el pedido pudimos saber que efectivamente, su último comunicado con el proveedor fue por Whatsapp y que en él se detallaban claramente las referencias que se habían eliminado de la fabricación.
¿En serio? ¿Me estás diciendo que hay un re-diseño de “última hora” de una máquina, se sustituyen algunos componentes, en concreto varias chapas de protección del chasis y los cambios se detallan en Whatsapp? ¿No os parece que es poco serio?
Hay que decir en defensa de nuestro protagonista, (que podríamos ser cualquiera, no estamos juzgando el hecho, estamos intentando mejorar la comunicación en la empresa) hay que decir que, en otras ocasiones este compañero se había comunicado por Whatsapp con este proveedor puntualmente para alguna aclaración o enviar alguna imagen descriptiva de algún aspecto de algún otro componente.
Otros estaréis pensando que eso de rediseñar o variar parte de la maquina a «última hora» trae sus consecuencias y no os quito razón, bueno… no es exactamente rediseñar, son pequeños cambios que reducen el coste de fabricación y que no siempre son evidentes como para tenerlos previstos, sucede cuando se trabaja con maquinaria a medida del requerimiento del cliente y tiempos cortos de entrega.
El debate está servido pero creo que sobre todo hay que tener la mente abierta a que determinadas aplicaciones del día a día consideradas de origen más “lúdico” que otras, puedan imponerse como medio de comunicación también en lo laboral.
¿Qué consideraciones legales se puede derivar del uso de estas aplicaciones en el ámbito jurídico en la actualidad? Pues la verdad es que lo desconozco, al igual que desconozco si prevalecen sobre esta aplicación otros medios clásicos como el e-mail, fax o burofax.
Bueno chicas y chicos, nos vemos en LinkedIN
Karlos Marino | Ingeniero Mecánico | CAD ★ CAE | #profesionalidad; #integridad; #creatividad
